Té Matcha, apuesta segura frente al estrés

Uno de los productos más especiales que servimos en todos nuestros locales es el Té Verde Matcha. Con él preparamos diferentes bebidas como el Matcha Latte, el Matcha Frappe o el VitaGreen. Sin embargo es muy probable que no se sepa muy bien la cantidad de ventajas o historia que esta bebida esconde.

Esta variedad de té verde surgió en China durante el periodo de la dinastía Song (entre el año 960 y el 1279). Fue en el siglo XII cuando un monje budista llevo este tipo de té a Japón donde su consumo fue extendiéndose poco a poco. Con el tiempo, esta bebida fue desapareciendo de su país de origen para asentarse definitivamente en el país nipón donde sería acogido por la clase alta poco tiempo después y utilizado en la famosa ceremonia del té.

Su preparación y cultivo requiere trabajo y dedicación. Semanas antes de su recogida las plantas se cubren del sol. De esta forma se consigue retrasar el crecimiento de la planta, provocando un aumento de aminoácidos en la planta y un endulzamiento del sabor del té. Tras su recogida, se colocan las hojas sin el tallo sobre una superficie plana para secarlas generando así el llamado «tencha» (única hoja de la que se puede producir el matcha). Cuando la hoja está completamente seca se muele para lograr el matcha, un té en polvo tan fino como el talco.

Su preparación comienza colando los polvos de té en un colador para eliminar los posibles grumos que haya. Con un tipo especial de cuchara hecha de bambú y denominada Chashaku se vierte una cucharada de té dentro de un bol y se le añade un poco de agua tibia. Acto seguido se mezcla rápidamente con una brocha denominada Chasen hecha de bambú consiguiendo una textura cremosa y espuma en la superficie. Esta bebida puede hacerse de dos maneras originando dos variedades según su densidad y sabor. El té ligero o Usucha, posee media cucharada de té en polvo y se utiliza agua caliente logrando así una bebida más ligera y amarga. El té espeso o Koicha se elabora con una mayor cantidad de matcha y se mezcla más lentamente generando una mezcla bastante más espesa y dulce.

Como punto final debemos mencionar las numerosas ventajas que este té puede aportarnos. Para empezar contiene cientos de antioxidantes que ayudan a aumentar la actividad de nuestro metabolismo y con ello a quemar grasas. Se trata además de un estupendo relajante que reduce los niveles de estrés y calma la ansiedad acumulada gracias a un aminoácido denominado L-teanina el cual actúa contra los efectos estimulantes de la cafeína reduciendo los niveles de estrés, bajando la presión arterial, mejorando la memoria y sobre todo mejorando el humor.

Si tienes uno de esos días pesados y agotadores y quieres desconectar ven a cualquiera de los locales Faborit y pide alguno de nuestros productos con té molido matcha, su cuerpo, su mente y sus allegados lo notarán.